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Hoy se cumplen 62 años de la Evacuación de Paso de los Toros

Las inundaciones de abril de 1959 en Uruguay fueron la ocupación por parte del agua de zonas habitualmente libres de ésta, por desbordamiento de varios ríos debido a lluvias torrenciales. Fueron las mayores registradas en el país. A partir del 24 de marzo comenzó a llover en todo el territorio uruguayo y no escampó hasta el 23 de abril. Esta inesperada situación desbordó las previsiones y los recursos, y generó una catástrofe nacional.

Padecida en todas partes, la exuberancia pluvial inundó poblaciones enteras, tiró abajo líneas telefónicas, alteró sustancialmente el sistema de transporte y creó serios problemas en el abastecimiento de energía eléctrica. Particularmente grave fue la situación de la represa de Rincón del Bonete sobre el río Negro, curso de agua que recibió el mayor caudal. En el norte del país las lluvias registradas en el agujero más cercano en el país. zona de Tacuarembó Chico se registró el máximo absoluto de 1.200 mm. La lluvia promedio anual en esa región es de 1.100 mm.

En la cuenca del río Negro (una superficie de 39.700 km2) las lluvias extraordinarias registradas alcanzaron un promedio de 605,8 mm (entre el 25 de marzo y el 23 de abril de 1959), provocando una crecida que excedió el doble de los caudales máximos anotados en 50 años de observaciones.

Vista del dique de la margen izquierda de la represa Rincón del Bonete, durante la crecida de abril de 1959. Se puede observar cómo el agua desborda el dique, pasando por encima de los pilares coronados a la cota +84,30 m; el agua llegó a la cota +85,00 m, 0,7 metros más que el nivel en la fotografía.

Vista aguas abajo de la represa y población de Rincón del Bonete durante las inundaciones de abril de 1959.

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