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7 de Junio: Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos

El Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos se celebra el 7 de junio, con el objetivo de dar a conocer, detectar y prevenir los riesgos que pueden ocasionar los alimentos en la salud de las personas, generando acciones que contribuyan a la seguridad alimentaria, la economía, la salud y el desarrollo sostenible.

Esta efeméride fue proclamada oficialmente por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el año 2019, designando a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) la temática concerniente a la inocuidad de los alimentos a nivel mundial.

Anualmente la celebración del Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos se basa en un tema central. Para el año 2024 el tema a tratar es: «Inocuidad de los alimentos: preparémonos para lo imprevisto». También se ha publicado un slogan relacionado: «La inocuidad de los alimentos es un asunto de todos».

Todos, desde productores hasta consumidores, tenemos un rol crucial en garantizar que los alimentos sean seguros. Pero aunque cada uno cumpla con su parte, a veces surgen imprevistos que comprometen la seguridad alimentaria.

La inocuidad alimentaria puede verse afectada por diversos incidentes, desde pequeños problemas domésticos hasta grandes crisis internacionales, como intoxicaciones en restaurantes, productos contaminados retirados del mercado, o brotes causados por alimentos importados. Estos peligros no tienen fronteras y pueden escalar rápidamente de un problema local a una emergencia global.

Para estar preparados ante estos incidentes, se recomienda que tanto los gobiernos como las empresas y los consumidores hagan su parte y sean responsables de lo que les compete a cada uno. Así, todos podemos contribuir a minimizar los riesgos y proteger la seguridad de los alimentos que consumimos.

La inocuidad alimentaria se refiere a la seguridad y control preventivo de la calidad de los alimentos desde su producción primaria (incluyendo el almacenamiento, transporte, comercialización y distribución) hasta su consumo final, a fin de evitar la contaminación y las enfermedades que son transmitidas por el consumo de alimentos en mal estado.

La ausencia de estos estándares pueden representar un grave peligro de salud para las personas, debido a que los alimentos pueden estar contaminados por algunos microrganismos como bacterias, virus o agentes químicos (insecticidas o pesticidas) que no pueden ser detectados a simple vista.

Es fundamental la adopción de controles estrictos e integrales en la cadena alimentaria, siendo una responsabilidad conjunta de los gobiernos, industrias y consumidores.

Fuente: DiaInternacional.com